• Jeff Costa

La escena LGBT+ de Bogotá, por un brasileño

Antes de empezar a hablar del panorama LGBT en Bogotá, es crucial señalar que mi esposo es colombiano, es decir, para mí la fascinación por el realismo mágico presente en la tierra de García Márquez ya era preexistente. Esta magia de la que hablo, retratada recientemente en la película Encanto, se hace realidad cuando entras en un espacio reducido tocando canciones en español interpretadas por divas de los años 80 y 90, repletas de hombres homosexuales jóvenes y maduros. O incluso con una alcaldesa lesbiana y progresista casada con otra política que también está al frente de las transformaciones del país. La colorida escena de la ciudad es verdaderamente diversa, empoderadora y llena de contrastes, como el pueblo colombiano, tan sufriente y estigmatizado pero resistente y sonriente.


Cuatro jóvenes colombianos y estilosos en Bogotá e la noche
Jóvenes colombiaos en una calle de Bogotá

Primero, es necesario contextualizar a Bogotá. Esta ciudad en la Cordillera Oriental de los Andes, tiene casi 8 millones de habitantes, lo que la convierte en la quinta ciudad más poblada de América, solo detrás de São Paulo, Lima, Ciudad de México y Nueva York. Por estar en la cima de una cordillera, a una altitud promedio de 2.600 metros (que puede llegar a 4.650 en su cima), es una metrópoli con un clima frío en comparación con otras ciudades como Lima y Ciudad de México. A diferencia de São Paulo y Nueva York, Bogotá es mucho más horizontal, con pocos edificios altos. El piso promedio de un edificio es de 7 u 8, que puede ser incluso más bajo. Como gran amante de este concepto arquitectónico, me siento un poco en Santos, tanto por los edificios bajos como por las montañas vistas desde prácticamente cualquier punto de la ciudad. A pesar de estar sobre montañas, la ciudad está ubicada en un área llamada altiplano cundiboyacense, lo que la hace ideal para moverse en bicicleta. Así que para este recorrido te invito a que te pongas el casco, las gafas prismáticas y te subas a la bici, así, despelucadxs. Veamos juntos la ciudad como si estuviéramos descalzos, con Shakira y Carlos Vives guiándonos.


Considerado el mejor productor de café del mundo, Colombia también es conocida por sus maravillosas cafeterías. Como no podría ser diferente, estos establecimientos son un lugar de encuentro popular para parejas heterosexuales y homosexuales. No es raro entrar en una cafetería, desde las grandes franquicias de Juan Valdez hasta las más pequeñas y sofisticadas, y encontrar parejas divirtiéndose mientras disfrutan de una deliciosa taza de café naturalmente aromático y dulce de las montañas colombianas.


Si el café no es lo tuyo, seguro que te atraerá alguno de los bares de la ciudad. La mayoría de ellos están ubicados en la Zona G, en Chapinero Central. Esta zona es el área oficial LGBT+ de la ciudad. Incluida la alcaldesa de la ciudad, Cláudia López, quien es lesbiana y vive en esta región. Al ingresar al Parque de los Hippies, principal del barrio, se encuentra un cartel con el nombre de Bogotá prendido con los colores del arcoíris. También hay varios cruces peatonales coloridos para indicar que todos pueden cruzar con su amor. Algunos de los bares más famosos son Brokeback Mountain (más conocido como Maricón de Montaña - risas) donde puedes escuchar de todo, desde música pop hasta música colombiana. Es un gran lugar para ligar y tiene un amplio espacio para bailar.


Várias personas con baderas LGBT en las manos
Trabajadores de la Alcaldía y voluntarios pintando las calles color arcoíris

Otro espacio, que para mí fue una gran sorpresa en mi primer viaje a Bogotá, es Perro y la Calandria, donde se reúnen hombres jóvenes y maduros para tomar cerveza, charlar y ver vídeos musicales de música de planchar, es decir, música en español con las divas intérpretes de los 80 y 90. ¿Te acuerdas de esas escenas de películas de Hollywood en las que los hombres beben cerveza y miran partidos de fútbol? Este bar es la versión gay. Pero si no eres latino y no sabes mucha música española, sobre todo antigua, no te desesperes, estoy seguro de que desatarás la María la del Barrio que llevas dentro cuando toques las canciones de la diva mexicana Thalía.


También ubicado en la Zona G se encuentra el Theatron, la discoteca más grande de Colombia y una de las más grandes del mundo. Dividido en 16 espacios interiores y exteriores, en este gigantesco complejo podrás disfrutar de una balada electrónica y pop y terminar la noche en un 'perreo', es decir, una fiesta de reguetón. También es posible ver los shows de Drag Queens y Go-Go Boys mientras disfruta de una de las variadas opciones de bebidas. Theatron, por su parte, ha sido acusado de transfobia por personas trans que frecuentan el sitio, lo que ha afectado la reputación del complejo.


Por otro lado, si eres trans, un espacio que puede resultar interesante es La Perra, un espacio cultural con diversas actividades, desde clases de defensa personal hasta un restaurante vegano. Allí también puedes encontrar clases de cultivo y plantación, si te gustan las plantas. Además de ser una casa transfeminista, también es antiespecista, por lo que tu mascota es bienvenida al cien por cien.


Termino mi texto aquí. La verdad es que hablé muy brevemente de la escena precisamente porque quiero dejaros con ganas y curiosidad por conocer mi hermosa ciudad. Aquí encontrarás lugares muy agradables e inclusivos para la población LGBTQIA+, además de todo, la población es muy maravillosa, sean los chicos o las chicas. Agregaría algo al discurso de Xuxa. "No hay hombre para mí en Brasil, pero en Colombia sí". Y aquí estoy, casado. Por cierto, casarse y adoptar en Colombia es legal, ¿vale? Aquí tienes un consejo si tu estadía se prolonga. Ahora solo ven. Aquí te esperamos.